Qué es la osteopatía

La Osteopatía (también llamada medicina osteopática en USA) se basa en una metodología terapéutica manual, que lo diferencia claramente de cualquier rama sanitaria al utilizar un diagnóstico y un tratamiento únicos, propios e inconfundibles. Respeta la relación del cuerpo, mente y espíritu en la salud y la enfermedad, dando énfasis en la integridad estructural y funcional del cuerpo y a la tendencia intrínseca del cuerpo para la auto-curación.

Un componente esencial del concepto osteopático es la terapia manual osteopática, también llamada tratamiento manipulativo osteopático (TMO), que se refiere a una serie de técnicas de manipulación que pueden ser combinadas con otros tratamientos o consejos, por ejemplo, sobre hábitos alimentarios, actividad física y postura. La práctica de la osteopatía es distinta de otras profesiones de salud que utilizan técnicas manuales, como la fisioterapia, la medicina ortopédica manual o la quiropraxia, a pesar de algunas coincidencias en las técnicas e intervenciones empleadas, especialmente por los quiroprácticos.

La osteopatía es la terapia de la globalidad. Es definida por el Parlamento Europeo como Medicina no convencional (A4-0075/1997. Resolución sobre el régimen de las medicinas no convencionales); y por la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud, 2010) como una  profesión sanitaria de primera intención; o sea, independiente de la fisioterapia y de la medicina.

En S.I.D.O. definimos la osteopatía como:

Una terapia manual con diagnóstico y tratamiento propios centrada en la globalidad del ser humano y enfocada en devolver la función perdida, así como en restaurar el equilibrio de todos los sistemas corporales, potenciando los procesos auto curativos del organismo.

Principios de la Osteopatía

La estructura gobierna la función

Esta relación estructura-función se aplica a todos los elementos del cuerpo. Estas perturbaciones también pueden afectar las funciones biopsicosociales, circulatorias-respiratorias, biomecánicas, neurológicas y bioenergéticas.
La estrecha relación de interdependencia que tienen la estructura y la función, lleva a la osteopatía a centrarse en restablecer los desequilibrios en toda la estructura para que el cuerpo humano pueda desarrollar un buen funcionamiento global.

La ley de la arteria es absoluta

Si la circulación sanguínea se efectúa normalmente, la enfermedad no puede desarrollarse porque nuestra sangre lleva y transporta todos los elementos necesarios para asegurar la inmunidad natural y luchar contra las enfermedades.

El organismo es una unidad funcional

Se trata de la facultad que tiene nuestro organismo para reencontrar su equilibrio después de sufrir una perturbación cualquiera (física, mental o química). El cuerpo humano es una unidad funcional, es decir que si alguna de las partes que lo componen no funciona correctamente, esta afectará al resto, creando algún tipo de compensación. Por lo que podemos afirmar que el cuerpo funciona bien totalmente o mal totalmente.

El cuerpo posee mecanismos de autorregulación y autocuración

El individuo tiende al equilibrio de sus sistemas. Existen numerosos mecanismos de tipo neuronal, hormonal, vascular, etc. a partir de los cuales el cuerpo puede regular sus funciones de manera no consciente.
La evidencia científica de los beneficios de la osteopatía para el paciente es incontestable, y La demanda de estos servicios no para de aumentar entre la población.

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