El osteópata

El osteópata es una persona que ha alcanzado el nivel académico y profesional reconocido a nivel nacional dentro de su país para la práctica de forma independiente del diagnóstico y proporcionar tratamiento basado en los principios de la filosofía osteopática. Cada país establecerá las normas nacionales académicas y profesionales para osteópatas practican en sus países.
Organización Mundial de la Salud, OMS Proyecto de Directrices sobre Capacitación Básica y Seguridad en Osteopatía, junio de 2005

O.M.S. 2010

Organización Mundial de la Salud

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El osteópata es un profesional sanitario de primera intención e independiente de otras disciplinas (como la medicina o la fisioterapia).  Formado con rigor, cuya labor es la de valorar y solventar todo tipo de desequilibrios o alteraciones funcionales que se presentan a diario en el ser humano. Se desmarca y destaca de otras disciplinas afines o similares porque:

  1. Sólo utiliza, exclusivamente, sus manos como única herramienta.
  2. Considera a la persona como un todo indivisible. Ejemplo, si hay un dolor o sufrimiento (síntoma), esto no es algo aislado, sino el resultado de un desequilibrio global del cuerpo (causa). No enferma un tobillo, la columna lumbar o nuestro estómago: es la persona en conjunto quien lo hace.
  3. El osteópata no trata enfermedades, trata personas. La principal virtud que ha de tener un osteópata es la calidad del tacto y una sensibilidad extrema. Cualquier persona que carezca de ellas, nunca será un buen osteópata, a pesar de que sea médico o fisioterapeuta.

Competencias básicas

Los osteópatas comparten un conjunto de competencias básicas que les guía en el diagnóstico, manejo y tratamiento de sus pacientes y que constituyen la base para el abordaje osteopático dentro de la atención sanitaria. Las competencias esenciales para la práctica osteopática en todos los programas de formación son las siguientes

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